domingo, 13 de marzo de 2011

Para quienes estudian a Borges como traductor

Luego de la publicación de la entrada del día de ayer, este blog ha tenido la grata sorpresa de que la Dra. Martha Pulido (Dr. Humanistic and Literary Sciences, Université de Paris, France; Literature and Translation Full Professor and Researcher; Director Research Group on Translation Studies http://docencia.udea.edu.co/idiomas/traductologia;  directora de la revista de estudios de traducción Mutatis Mutandis de la Universidad de Anitoquia, Colombia), se ha puesto en contacto con nosotros para enviarnos la siguiente convocatoria. 
 
 
 
 

Convocatoria
Borges y la traducción
Paralelamente a su trabajo como escritor, Borges se dedicaba a la labor traductiva. Y es que andaba en buenas compañías: Faulkner, Woolf, Kafka, Hawthorne, Poe, London, Wilde, entre otros ¿Cómo puede ser el original infiel a su traducción? Para Borges el traductor literario crea una obra literaria nueva. Pero no se detiene allí. Borges trae a la traducción una especie de escritura del desastre en el sentido blanchotiano. La escritura traductiva borgiana explota en nuevas escrituras. Asunto controvertido, ¿hasta dónde debe intervenir el traductor? En todo caso, queda claro que la traducción promueve en Borges su trabajo creativo, y que él es un traductor abiertamente visible, intervencionista y libertario. La traducción le provee de la fuerza necesaria para crear su propia obra. Invitamos a los colegas de la disciplina a enviarnos artículos referentes a este tema de escritura traductiva, alrededor de la figura de Borges.

Fecha límite de recepción de artículos abril 30 de 2011. Enviar artículos a rmutatismutandis@gmail.com o a través del sistema de la revista.
 

Call for Papers
Borges and Translation
In addition to his work as a writer, Borges also devoted his efforts to the task of translation. And he was in good company: Faulkner, Woolf, Kafka, Hawthorne, Poe, London, Wilde, among others. How can the original work be unfaithful to its translation? For Borges, the literary translator creates a new literary work. But he does not stop there. Borges brings to translation a new kind of writing of the disaster in the Blanchotian sense. Borges's writing on translation explodes with new writings. A controversial matter: to what extent is it acceptable for the translator to intervene? At any rate, it is clear that translation promotes in Borges his own creative process, and that he is an openly visible, interventionist and libertarian translator. Translation provides him with the necessary strength to create his own work. We'd like to invite translation scholars to contribute papers that focus on this matter of writing and translation, particularly in relation to Borges.

Deadline for the reception of articles April 30th 2011


Appel à contributions
Borges et la traduction

A côté de son travail d'écrivain, Borges s'est adonné à la traduction. Et il était en bonne compagnie: Faulkner, Woolf, Kafka, Hawthorne, Poe, London, Wilde, entre autres. Comment se fait-il que l'œuvre originale soit infidèle à sa traduction? Pour Borges, le traducteur crée une œuvre littéraire nouvelle. Mais, il ne s'arrête pas là. Il ramène la traduction à une sorte d'écriture du désastre dans le sens blanchotien. L'écriture traductive borgienne explose dans des écritures nouvelles. Une affaire controversée. Jusqu'à où le traducteur doit-il intervenir? En tout cas, il est clair que la traduction nourrit chez Borges son travail de création, et qu'il est un traducteur ouvertement visible, interventionniste et libertaire. La traduction lui donne la force nécessaire pour créer son propre œuvre. Nous invitons les collègues de la discipline à nous envoyer des articles concernant  l'écriture traductive autour de la figure de Borges.
 
Réception d'articles jusqu'au 30 avril 2011

viernes, 11 de marzo de 2011

D'oh!

Publicada el año pasado en El País, de Uruguay, pero con la aclaración de que provenía de la agencia ANSA, la siguiente noticia merece difundirse pese al tiempo transcurrido.
 
 
La mayor contribución de Homero
a la lengua inglesa
 
 
La famosa exclamación "D´oh!" utilizada por el personaje de dibujos animados Homero Simpson fue votada como la mayor contribución hecha por la serie Los Simpsons a la lengua inglesa.

La palabra utilizada por Homero cada vez que comete algún error fue votada por un grupo de lingüistas para conmemorar el 20 aniversario de la exitosa serie televisiva norteamericana.

"D´oh!" derrotó otras frases y palabras en inglés utilizadas por personajes de Los Simpsons como "eat my shorts" (cómete mis calzoncillos), "don´t have a cow" (no tengo idea/vaca) y "craptacular"  (basura/espectacular).

La exclamación empleada por Homero Simpson ya fue ingresada oficialmente en la versión de Internet del Oxford English Dictionary, con la definición: "Palabra que expresa frustración al darse cuenta que las cosas han salido mal o no como estaban planeadas, o cuando uno ha hecho o dicho algo tonto".

"D¨oh!" fue votada por el 37% de los lingüístas, seguida por "introubulate" y "craptacular". "Eat my shorts" quedó en cuarto lugar. El sondeo fue elaborado por el grupo "Today Translations", una compañía londinense que emplea a 2.600 traductores e intérpretes de más de 60 países.

"Homero Simpson debe ser el hacedor de palabras en inglés más influyente desde (William) Shakespeare", declaró Jurga Zilinskiene, directora ejecutiva de "Today Translations".

"Y gracias a Los Simpsons, combinado con el poder del Internet, la nuestra debe ser la mayor era dorada para nuevas palabras creadas desde el período de Shakespeare", agregó.

Matt Groening, creador de la serie de dibujos animados, afirmó que la exclamación "D'oh!" fue inspirada por el actor escocés Jimmy Finlayson, que utilizaba una expresión similar en las películas cómicas de Laurel y Hardy.

Dan Castellaneta, que pone la voz de Homero, sostuvo que pronuncia la palabra más rápido para que vaya con el estilo del dibujo animado.
 

jueves, 10 de marzo de 2011

La precariedad en el mundo de la traducción


Hace unos días hablaba con unos compañeros sobre la revolución a la que asistimos estos días en el mundo de la traducción, con empresas tan importantes como Lionbridge intentando dar un giro a su modelo de negocio, lo que ha provocado que muchos de sus colaboradores pongan el grito en el cielo y denuncien públicamente unas condiciones de trabajo que desde hace tiempo consideraban abusivas.

Los comentarios de otros colegas me han hecho reflexionar sobre la relación del traductor con empresas de traducción. Yo aterricé en el mercado hace siete años, con formación universitaria y sin haber escuchado una palabra sobre tarifas, negociación o ventajas competitivas durante el tiempo que estuve en la universidad. A pesar de que el título universitario en Traducción e Interpretación es relativamente reciente, los traductores hemos existido desde siempre, lo que me lleva a pensar qué es lo que tuvieron que hacer para entrar en el mercado los traductores que ahora rondan los 40 y que llevan 20 años traduciendo.

En listas de distribución como Traducción en España he leído mensajes de compañeros que hablan de traducir con máquina de escribir, de WordPerfect o de enviar las traducciones por fax. Algo que a muchos nos parece de otra época. No he leído mucho sobre el marketing que debían hacer los traductores antes de la difusión masiva de Internet, pero supongo que tenían que tocar muchas puertas y enviar muchas cartas comerciales. Sin embargo, a pesar de que la informática, Internet y el uso de herramientas de traducción asistida han facilitado mucho el trabajo y nuestra promoción como profesionales, también han traído consigo una disminución de las barreras de entrada a la profesión. Este hecho, sumado a la proliferación de facultades de Traducción e Interpretación y al gran desfase entre la universidad y el mundo profesional, ha conseguido que cada año tengamos 22 promociones de licenciados en TeI que desconocen el valor de su trabajo. 

Los recién licenciados están desmotivados, entre otras cosas, por culpa de un profesorado que no ha traducido jamás a nivel profesional, que desconoce cómo es el día a día de un traductor autónomo, que no ha sido capaz de reciclarse (o que no le interesa) y que no deja de repetir de forma directa o indirecta que de la traducción no se puede vivir. Yo me pregunto a qué viene tanto pesimismo. Muchos se refieren a la traducción literaria, mercado que ya no es el que fue en su momento y que hace años que dejó de ser rentable para muchos por la gran cantidad de traductores dispuestos a dejarse la piel por una miseria y por la poca cantidad de libros que se venden actualmente. Pero, ¿qué hay del resto de las especialidades como la traducción técnica? Parece que en la facultad tiene menos valor traducir un manual de una lavadora que un bestseller. Seamos realistas: estadísticamente las probabilidades de que nos toque traducir el próximo «Código da Vinci» son muy reducidas, ¿eso nos hace peores traductores? ¿Eso implica que no se pueda vivir de la traducción? No. Señores, se puede vivir de la traducción traduciendo manuales de lavadoras. ¿Que no recibo derechos de autor? No me importa. ¿Que no aparece mi nombre? Hace años que dejé de preocuparme por eso.

Lo que sí me preocupa es que los recién licenciados sean tan pesimistas y que nadie les enseñe que el mercado de la traducción se compone mayoritariamente de autónomos, que es más fácil hacerse traductor por cuenta propia que conseguir trabajo como traductor en plantilla y que, a la larga, el esfuerzo y el tiempo dedicados a cultivar una carrera profesional tienen una remuneración mucho mayor por cuenta propia.

Algo que me lleva a otra reflexión: ¿por qué en los planes de estudio de los grados o enseñanzas superiores no hay asignaturas relacionadas con la gestión empresarial y el marketing? ¿Por qué no se evalúan las capacidades comerciales y de gestión de los alumnos de traducción? Los profesores son conscientes de que el mercado se nutre de traductores autónomos y tener una asignatura de este tipo ayudaría a mejorar las condiciones a las que, a menudo, se someten los traductores con poca experiencia.

Un recién licenciado recibe un encargo por parte de una multinacional del sector, le ofrecen 0,03 céntimos por palabra, y el estudiante acepta encantado. Bien porque no sabe valorar su trabajo, bien porque no sabe lo que se cobra habitualmente o, lo que es peor, que cree que si pide más no le darán el trabajo. Se puede hacer bastante para contrarrestar los dos primeros supuestos, ya que están motivados por el desconocimiento, pero rebatir la idea de cobrar menos por el miedo a no recibir el encargo es mucho más difícil. Por eso una asignatura de marketing debería ser obligatoria para los estudiantes de traducción. No tiene que ser muy compleja, con principios básicos bastaría. Por ejemplo:
  • Solo puedes competir en precio, calidad o servicio.
  • Si compites en precio, ten en cuenta que siempre habrá alguien más barato que tú y que en cuanto el cliente lo encuentre, se irá con ese traductor o te pedirá que iguales su oferta. Además, si cobramos poco porque vivimos con nuestros padres y no tenemos muchos gastos, ¿qué haremos al independizarnos?
  • Si compites en servicio como, por ejemplo, ser el más rápido, podrás poner un mayor precio y podrás fidelizar mejor a tus clientes. Si decides ser el más rápido y el más barato, no podrás asegurar la calidad de tu trabajo.
  • Si compites en calidad, atraerás a clientes a los que les importe tu trabajo y podrás gestionar mejor tu tiempo.
Pero, claro, ¿cómo les van a enseñar eso en la facultad si los que tienen que hacerlo lo desconocen? Si las personas que deben motivar a los alumnos para que emprendan, no han emprendido jamás ni han tenido que enfrentarse nunca a cliente, ¿cómo vamos a conseguir que los licenciados en traducción salgan de la facultad con ganas de comerse el mundo y sin dejar que empresas sin escrúpulos se aprovechen de ellos? ¿Acaso podrían tener tanto poder esas empresas si no hubiera tantos licenciados dispuestos a pagar por trabajar?
 
Hace unos años, cuando se traducía con máquina de escribir, no imagino una situación como la que vivimos actualmente. Si juntamos la explosión tecnológica, el aumento de facultades de TeI y el desconocimiento del mundo empresarial que impera en la carrera, no es de extrañar que se haya producido este descalabro. Me consta que ya hay muchos profesores que fomentan charlas y coloquios con antiguos alumnos como ejemplos de que no es imposible vivir de la traducción, pero creo que no es suficiente. Una tarde de motivación no puede combatir cuatro años de pesimismo constante y de ausencia total de enseñanza sobre el mercado profesional actual de la traducción.




domingo, 6 de marzo de 2011

Traductores noveles pero inteligentes

Me hace ilusión lo que acabo de leer, así que repito el tema hoy. Pero primero os pongo en antecedentes. Soy de las que no creen que un traductor tenga que cobrar menos porque esté recién salido de la universidad. Y llevo ya tiempo predicando esto mismo, de manera que casi se ha convertido en mi cruzada personal, o en un mantra que repito cuando se me presenta la oportunidad, en este mismo blog (Traductores recién llegados a la profesión; cómo mantener unas tarifas mínimas y no morir en el intento, la entrada es de noviembre de 2005, así que ya llevo un tiempo dando la lata con este tema) o en alguna de las listas de distribución a las que estoy suscrita.

Hoy me he levantado tarde y cuando he abierto el correo, me he encontrado un hilo precisamente sobre eso, sobre traductores noveles que se sienten incapaces de exigir tarifas altas porque carecen de la experiencia que avale la calidad de su trabajo. Así, por lo que he leído, hay personas en España que aceptan 4 céntimos por palabra. Haciendo ese tipo de favores a las agencias, tienen siempre un gran volumen de trabajo. Pero esto es como la historia de la pescadilla que se muerde la cola; con esa cantidad de trabajo no les queda mucho tiempo libre para:
- Continuar con su educación. La formación de un traductor no termina al salir por la puerta del aula el último día del curso. Hay que tener una mente inquieta y leer mucho y navegar por Internet. Es la única manera de especializarse.
- Buscar mejores clientes (extranjeros, en general) que paguen más por el mismo trabajo.
- Adquirir experiencia de verdad.
- Disfrutar del dinero que tanto trabajo cuesta ganar.
Lo que he leído hoy en ese hilo, es la constatación de que alguien ha puesto mis ideas a funcionar, y que le han funcionado bien.

La idea es muy sencilla y la vuelvo a contar para que se sumen más al carro de NO VAMOS A TIRAR LAS TARIFAS POR LA VENTANA. Supongamos que una agencia se pone en contacto contigo. Tras un tira y afloja, acabáis quedando en 8 céntimos por palabra. Todo lo que suba por encima de 4 son ganancias, así de claro. Eso es lo que cobras con la horrorosa agencia española que te tiene copado a trabajar, ¿no?

Pues ahora busca un traductor experimentado en el campo en el que trabajas y págale por su trabajo. No le mandes el trabajo a bocajarro. Acostúmbrate a tener varios traductores y a anunciarles el trabajo con antelación para asegurarte que tienen tiempo. Pide siempre que hagan un seguimiento automático de cambios en Word y que te manden un documento limpio y el que tiene los cambios marcados (eres el cliente y pagas, no es ningún favor). Léete el documento limpio por encima y mándaselo a tu cliente: ese es tu trabajo terminado. 

El documento que tiene los cambios marcados va a ser tu plan de estudio. Mira los cambios de expresión o estilo, estudia el vocabulario (las cosas que has «acertado» y las que no, el porqué)…

Con varios documentos sobre un mismo tema empezarás a tener una imagen más clara de cómo funciona ese determinado campo.

De cara a la galería consigues algo primordial: tu trabajo tiene calidad y comenzarás a tener un cierto prestigio ante la agencia para la que has trabajado.

Las ventajas que puedes cosechar para ti mismo son ingentes: aprendes, mantienes tarifas y aprendes a desenvolverte tú solito en un campo determinado. Eso se llama especialización.

Sigue este proceso hasta que te manden un trabajo cortito y prueba tú solo, a ver qué tal te sale. Si no te notas contento o cómodo, vuelve al modo de trabajar que te he contado. Si te ha salido bien, enhorabuena. Sigue leyendo, estudiando, mirando lo que caiga en tus manos. Vas por el buen camino. ¡Ánimo y suerte!

Fuente: Maremagnum


viernes, 4 de marzo de 2011

Cómo conseguir experiencia como traductores

Cuando terminamos nuestro periodo de formación, una de las principales dudas que nos asaltan es:  “¿Cómo consigo que alguien me dé mi primera oportunidad?“. 

Nos disponemos a realizar nuestro currículo cuando nos damos cuenta de que en el apartado de experiencia profesional no tenemos nada que incluir. Pero gracias a Internet no hay que esperar a terminar la carrera para poder empezar a hacer nuestros pinitos en el mundo de la traducción. Por suerte, y a pesar de la proliferación de los traductores automáticos, los traductores humanos somos necesarios en muchos ámbitos. 

Y gracias a Internet es posible obtener esa codiciada experiencia mientras estamos estudiando todavía. Todo es cuestión de elegir en qué ámbito queremos especializarnos. A continuación os dejo unos enlaces de lugares en los que es posible colaborar como traductor. ¿Conocéis algún otro enlace interesante?

Traducción técnica, informática y software

Traducción para ONG y proyectos solidarios

Traducción audiovisual



jueves, 3 de marzo de 2011

Conferencia en Lisboa sobre "A Sketch of China´s Political and Economic History from Tang to Yuan

O Centro Científico e Cultural de Macau, I.P. convida para o Ciclo de Conferências do Professor Roderich Ptak (Ludwig-Maximilians – Universidade de Munique), A Sketch of China´s Political and Economic History from Tang to Yuan, a decorrer nos dias 4, 5 e 6 de Abril, às 18h30, no Auditório do Centro Científico e Cultural de Macau (R. da Junqueira, nº 30, 1300-343 Lisboa).

Entrada livre.

martes, 1 de marzo de 2011

Tuits de las VIII Jornadas Científicas y Profesionales de Tremédica

Los pasados días 18 y 19 de febrero se celebraron en Castellón las VIII Jornadas Científicas y Profesionales de Tremédica y, aunque no me dedique mucho a la traducción médica, al final me apunté a última hora para aprender de los expertos. Además, gracias a eso pude pasar un fin de semana genial junto a varios amigos de Castellón aprovechando que el 20 de febrero era mi cumpleaños. 

La verdad es que aprendí mucho, pues tengo que reconocer que la calidad de las ponencias era muy buena, algo que no suele suceder siempre en los congresos de traducción. Además, aproveché para desvirtualizar a José de la Riva y a unos cuantos más y hasta conseguí hacerme una foto con el inigualable Fernando Navarro.

Foto José y Fernando 300x200 Mis tuits de las VIII Jornadas Científicas y Profesionales de Tremédica   
Fernando Navarro, Pablo Muñoz, José de la Riva

No os voy a hacer un resumen de las jornadas porque sería repetir el excelente trabajo que ha hecho ya José de la Riva en su blog La traducción in vitro (mejor aún es su resumen del otro lado de las jornadas de Tremédica), así que voy a aportar algo diferente: resulta que me dio por probar a tuitear algunas cosas de las jornadas y la cosa me gustó tanto que acabé haciendo una retransmisión en directo de todas las ponencias al ver que algunos seguidores mostraron interés en mis tuiteos (era la primera vez que hacía algo así).

La verdad es que me lo pasé como un enano y, contrariamente a lo que se podría pensar, creo que me enteré mejor de todas las ponencias gracias a que estaba tuiteando todo (lo que conllevaba escuchar, analizar lo relevante y resumirlo en menos de 140 caracteres usando el teclado de un teléfono móvil mientras seguía escuchando y analizando; a quien le interese, uso el teclado SwiftKey de Android para las predicciones).

Así pues, si queréis saber qué es lo más importante que se dijo en las VIII Jornadas de Tremédica, os dejo con un archivo de Excel que he preparado que recopila todos mis tuits (que son un montón) para que lo consultéis si queréis aprender un poquito sobre traducción médica. icon smile Mis tuits de las VIII Jornadas Científicas y Profesionales de Tremédica Evidentemente, la redacción no es perfecta y seguro que alguna cosa no se entiende del todo bien, ¡pero por algo eran tuits en tiempo real!
 
Por cierto, que estaba tan pendiente de la batería del móvil todo el rato que al final mis amigos me regalaron el domingo un cargador de móvil que funciona con pilas para que nunca más me quede sin batería en una retransmisión de este estilo… ¡No me lo esperaba para nada!